Pensamiento random hoy en el metro, que solté por Mastodon pero que expando un poco aquí:
Me pregunto cuántas startups de tecnología (y no solo startups) venderán productos que sean, en realidad, un caldo de recursos al alcance de todos, pero con un frontend cuqui que convenció a algún inversor sin idea.
Ejemplo imaginario:
“Presentamos TurboCloud+, la nueva forma de tener lo que de verdad te importa en todos sitios. Sin límites de cuentas. Sin límite de espacio. Avalado por universidades y centros de excelencia. Olvídate de onedrive, google drive, y demás“.
Y resulta que la parte principal del “producto” es un chorizo de Bash donde hacen pull de imágenes de Docker públicas, les cambian cuatro cosas, y sobre éso construyen y despliegan nuevos contenedores donde corren un combo de cron, git, y rsync, más la parte web, claro.
El producto no es imaginario, existe uno así que se usa en unis, centros y algunas empresas, y si no entendí mal en su día, funciona más o menos como he contado (no sé si con Bash y contenedores, pero implementa varios programas trillados aunque no por ello menos importantes).
Y lo sé porque, en una de mis mudanzas académicas, hubo que migrar decenas de terabytes de datos al nuevo sitio y el de Sistemas de allí nos habló de su existencia y de que la uni lo usaba, y la conversación fue más o menos así:
Él: Aquí usamos XYZ que es muy conveniente […] …
Yo: Es como rsync entre dos máquinas, ¿verdad?
Él: Sí, es rsync. [# directamente dijo que sí era]
Que no pasa nada, de verdad. Es lo lógico y normal con el software libre. Pero queridos emprendedores de PaloAlto/Seattle: sed honestos… si no, no inspira confianza.
Un ejemplo, y simplemente porque es el primero que se me viene a la cabeza. Docker (con sus más y sus menos) orienta su discurso incluyendo términos técnicos de Linux como namespaces y usergroups sin que se vieran afectadas las coronarias de algún RRPP. Si es que es hasta útil para los que luego lo vayan a implementar.
Otra cosa que me hace pensar es en que, al final, no dista mucho de cómo compartimos software y metodologías en academia: usamos recursos comunes, construimos encima del trabajo de otros… Es lo bonito.
Por eso no entiendo esa cosa de la privada por distanciar su imagen pública de la imagen que se tiene de la pública. Es lo mismo, salvo que en su caso lleva una capa de pintura fresca y lo orientan a sacarle pasta a clientes que invertirían su presupuesto mejor si contratasen un IT que les implementara la solución con las mismas cuatro herramientas que seguramente ya conozca y maneje con memoria muscular.

