Salsa agridulce

Y tal y como llegamos hace unos meses, nos vamos.

Ya lo sabíamos, vaya, era la idea desde un principio. Pero igualmente eso no quita la sensación de extrañeza.

Las navidades fueron estupendas, pero el batacazo de que acabasen fue grande. No ayuda que estuvimos acatarrados y yo con un achaque de rodilla. Con todo, en estas pocas semanas hemos podido hacer algunas cosillas más, como echar unas muy buenas tardes de juego con mis hermanos (probando el Melee y desbloqueando a Mewtwo, por fin, algo que llevaba queriendo hacer desde pequeño). Hemos visto a amigos y por fin conocido al hijo de uno de ellos (quién nos ha visto y quién nos ve…). En ese frente, al menos, voy recargado para lo nuevo que toca.

Que de nuevo tiene poco, porque es la historia de siempre. Mudarse, llegar a un sitio sin casa, buscar un hogar, hacerse al nuevo hogar y a mil nuevas cosas que estarán por llegar. Es más bien que la cosa está muy mal para alquilar, y más adonde vamos. Pero algo saldrá. Y tampoco es lo mismo estando de vuelta en España, que verse en el extranjero sin conocer a nadie. Y que volver a casa estando aquí es más fácil… en caso de que las cosas del mundo exterior nos dejen, claro.

Y también otro factor por el que me encuentro así asá es la monotonía de estar siempre cambiando. Ya he perdido la cuenta de las veces que nos hemos mudado y hemos intentado “comenzar una etapa definitiva”, y cansa. Quiero creer que esto se calmará al tiempo de llegar y comenzar nuevos hábitos, y de ir llenando nuestras vidas de cosas nuevas.

En el ámbito del curro, pues podría ser algo mejor, pero ya está bastante bien como están las cosas. Me voy de aquí con mi parte hecha y rematada, y las cosas turbo-pendientes de la etapa anterior no van por mal camino en absoluto. De hecho me ilusiona un poco y todo. A pesar de todo lo que pasó, aún albergo buenos recuerdos y esperanzas de aquello.

Y de ahora también me llevo conmigo unos recuerdos muy bonitos de esta etapa que como tal no acaba, si no que se transforma.

Y entre las cosas que me llevaré conmigo está el blog, por supuesto. Tengo ideas para cosas sencillas de contar.

Cosillas de este mes, casi todas de interior porque está haciendo un tiempo malísimo:

  • Como dije, probé el Melee y me encanta. He estado informándome, viendo vídeos y leyendo cosas acerca del juego, como manuales que encontré en The Internet Archive o el documental de aMSa.
  • He conseguido unos cuantos juegos de GC que tenía apuntados en mi lista eterna. También molan lo suyo.
  • He recuperado el Ultimate y le daré caña pronto. Y me he medio pasado el Prince of Persia último que hicieron.
  • He metido Jungle en el iPod, los mixes de LASTCENTURYVIBEZ del Unreal Tournament 99.
  • He vuelto a jugar al Pokémon Negro 2. Voy lento pero voy.
  • Me he vuelto a leer Claymore. No vendría mal repasar la entrada aquella y resumirla
  • Me regalaron cosas muy chulas: libros, un set de piezas de lego, y unas figuritas cutres de aliexpress para pintarlas y “arreglarlas”
  • He visto varias películas históricas, como “Una vida maravillosa” y “Los hombres del presidente”. Tengo ideas que quiero organizar, en relación con otros temas de los que he ido leyendo.
  • He estado mirando de repiratear la wii y meterle el mod del deflicker y la corrección del ratio de aspecto. En unos meses me gustaría traérmela a mi nuevo destino.
  • Empecé a hacer soft reset para conseguir un Rayquaza shiny en el Zafiro. Relacionado con esto: Planeo intentar la torre batalla en el futuro. Quiero intentar hacer cosas en el ADV de Smogon, la verdad.
  • He identificado un par de cacharros que me interesan mucho para más adelante: el Thinkpad T480, el LG V30, y el Mac Pro de 2010 (que encima es compatible con mi instalación hermosa de Snow Leopard!!)
  • He empezado a trastear el self hosting usando smartphones android a raíz de un vídeo de YT y un post de 56K/Fanta de hace unos días.
  • De veras que necesito que los meses duren más. Y aprender a organizarme mejor también, claro, para que me de turno a hacer todas estas cosas y a escribir aquí.