Y se fue Marzo

Le hago eco al título de una entrada en el blog “una shell random” para señalar el final del mes. No pretendo gran cosa más que ejercitar un poco el hábito de escribir.

Poco a poco, muy lentamente, va tomando forma el futuro inmediato. El proyecto en el trabajo avanza, despacio, pero avanza. Los contratos de los compañeros han comenzado a acabarse y el grupo ya está empezando a deshacerse; algunos se han empezado a ir. A mí me queda algo más de tiempo aquí, pero igualmente es constante la sensación de al destino delante y estar mirándole a la cara. Pero bueno, el buen trato y las buenas relaciones perdurarán.

Cada uno lo lleva como puede. Por otro lado, en ese sentido, he vuelto a trastear con los descompilados de la tercera generación y he implementado algunos pequeños cambios estéticos al mod del Esmeralda donde estoy completando el postgame. Me enorgullece decirlo porque, aunque simplemente me he dedicado a reemplazar imágenes y paletas de colores, más el subsecuente proceso de documentarlo por git, es algo que he “hecho” en el sentido de salir de mí, y no que he “hecho” en el sentido de consumir. Y estaba en un hábito últimamente de no acercarme al ordenador más que para poner vídeos y echarle horas al juego. Seguiré poniéndome metas pequeñas para ir re-generando el hábito (como esta misma entrada).

También he empezado a leer varias cosas, como Mortal Engines (sólo los dos primeros, para comprobar lo que aprendí del vídeo de Oliver Lugg), His Dark Materials (un poco para contrarrestar Mortal Engines, aunque no me ha terminado de enganchar), y Pale Fire (que lo he tenido años apuntado, pero nunca me puse hasta que recordé su estilo meta-narrativo que me hizo pensar en House of Leaves). Lo guay es que para esto estoy tirando de una app de ebooks y audiolibros que está sincronizada con la biblioteca local de aquí, así que es muy cómodo. Aparte de que reconforta mucho hacer uso de un bien público de esa manera.

En música he empezado a escuchar lo que la gente está llamando de forma laxa “Frutiger Aero”. Ambiente y minimalismo de la época mid-2000s, normalmente asociado a consolas. Especialmente canales como ArpWire TV, que lo acompaña todo de visuales muy simpáticos para tener de fondo en la tele mientras hago otras cosas. Lo mismo tiro de ésto que me pongo a escuchar Jungle y Liquid DnB, de los cuales no puedo si no recomendar a baby.murcielaga y su disco DEAD BY DEFAULT  死去. Me conozco, y sé que en breves volveré a darle fuerte al Lofi House y al Trance de los 2000s.

Respecto a software, el otro día instalé Lisp para probar a desarrollar cosas, pero aún no lo he probado. Le tengo vértigo a empezar a hacer cosas en otro lenguaje que no sea el que conozco (que es R, y solo para análisis de datos), lo cual me está frenando bastante en ideas que me gustaría probar a implementar. Desde cosas para el ROM hack, hasta widgets de escritorio, hasta juegos sencillos. Tengo que romper éste bloqueo mental de alguna forma. Por otro lado, estoy que casi no aguanto ya con esta instalación de 3 años de Ubuntu. Me gustaría pasarme a otra distro, pero no encuentro ni el tiempo ni las ganas para ponerme a dar el cambio. Aprovecharía para replantearme cosas de mi workflow, como usar otros navegadores, terminales, y en general otras aplicaciones con distintas interfaces (Zen Browser, Joplin, probar a hacer el detoxify de spotify y de Youtube, …). Igual así pillo con más ganas algunos de mis proyectos.

Hablando de lo cual, lo que sí estoy haciendo es practicar mucho en inkscape y GIMP. Las dos o tres imágenes sueltas que he dejado por el blog vienen de ésto. Me ha dado por recrear iconos e interfaces (como la que encabeza la entrada), y quién sabe en qué se pueda acabar traduciendo eso. Le hice una versión nocturna a mi fondo de pantalla eterno, también .

Me quiero animar también a probar Bryce, el software 3D tan famoso de los 90/early 2000s, pero creo que para éso me esperaré a volver a tener acceso a mi querido iMac de 2008 vitaminado.

Ahora vendrá Abril, y tocará empezar a mover cosas de la mudanza y demás. De nuevo, despacito, pero para que no nos pille el toro. Mi plan es seguir en este ritmo, deseando que aparezcan los frutos de esta etapa.

Y poquito más. No tengo intención inmediata de escribir artículos como el último de Zelda -tengo la cabeza organizada en otra configuración y no me apetece-, pero igual me animo a hacerle una reseña corta a algo.

Arriba la soberanía digital, la salud mental, las redes de apoyo, el software libre, la piratería, y como dije cuando vacié mi cuenta de instagram: “Abajo el tecnofascismo de las grandes tecnológicas impulsado por la avaricia y el pésimo uso de las IAs, y los gobiernos autoritarios que vulneran los derechos humanos a través del capitalismo.”

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